Ingeniería en acero inoxidable para la eficiencia y sanidad alimentaria.
El Contenido Técnico Extenso:
El sector agroindustrial peruano exige estándares de higiene y durabilidad que solo la ingeniería especializada puede proveer. En este proyecto, IDMH asumió el reto de modernizar y expandir las líneas de procesamiento de una planta líder, enfocándose en la transición hacia sistemas automatizados de alta resistencia. La intervención técnica se centró en la eliminación de cuellos de botella mediante el rediseño de fajas transportadoras, mesas de selección y sistemas de lavado, utilizando acero inoxidable de grado alimenticio para asegurar el cumplimiento de normativas sanitarias internacionales. Cada componente fue diseñado para resistir ciclos de limpieza agresivos y operaciones continuas de 24 horas durante las campañas de cosecha, garantizando que la materia prima no sufra daños mecánicos durante su tránsito por la planta.
La fabricación de los equipos se realizó bajo un estricto control de acabados superficiales. Se aplicó un pulido sanitario en todas las juntas y superficies de contacto para evitar la proliferación de microorganismos, cumpliendo con las exigencias de certificaciones de exportación. Además de la fabricación, el proyecto incluyó la integración de sistemas de control de velocidad y sensores de flujo que permiten a los operarios ajustar la capacidad de la línea según el volumen de ingreso de producto. Este enfoque integral no solo mejoró la velocidad de procesamiento, sino que redujo significativamente el desperdicio de producto por manipulación inadecuada, elevando la rentabilidad operativa de la planta desde el primer día de puesta en marcha.
El montaje en campo fue planificado para realizarse en un tiempo récord, minimizando las paradas de planta innecesarias. Nuestro equipo de ingeniería civil y mecánica trabajó de la mano para asegurar que las nuevas estructuras se integraran perfectamente con las instalaciones existentes, realizando modificaciones estructurales en los soportes para mejorar la ergonomía de los trabajadores. El resultado final fue una planta optimizada, con flujos de trabajo lineales y superficies de fácil mantenimiento, lo que posiciona al cliente como un referente de modernidad y eficiencia en la exportación de productos agrícolas hacia mercados exigentes como Europa y Estados Unidos.